Una vida enteramente nuestra
Sobre una frase en griego y la vida como un proyecto arquitectónico.
Antes de nada tengo un anuncio importante: ya tenemos lugar y fecha para el Encuentro Anual SinOficina. Será en Talent Garden (Madrid) el sábado 18 de abril. Marcad y bloquead este día en vuestro calendario.
Durante las próximas semanas iremos actualizando la página del evento con más info pero lo básico ya lo conocéis: un día entero para aprender sobre negocios online —freelancing, producto, contenido— y, sobre todo, un día para conocer y conectar con +170 emprendedores online. Café, comida y bebida incluido.
Volviendo a la newsletter, esta será la última edición del año. Mañana es el primer cumpleaños de mi hijo (no puedo creer que haya pasado ya un año) y dedicaré las próximas dos semanas a disfrutar plenamente de la familia extendida.
Esta edición ha sido patrocinada por Cuéntica: control de negocio para autónomos.
Si algo nos ha dejado claro el Verifactus Interruptus es que muchos emprendedores y freelances no usáis una herramienta de facturación. Por precio, por desconocimiento o porque os parecen demasiado complejas.
Para acabar con eso lanzamos nuestra herramienta de facturación por sólo 9€/mes (o 90€/año): facturas ilimitadas, seguimiento de cobros, agenda de clientes, usuarios con acceso y más, con la fiabilidad y experiencia Cuéntica.
Sin tarjeta, sin compromiso.
¿Quieres patrocinar esta newsletter? Aquí la info.
Una vida enteramente nuestra
Durante nuestra ruta en coche hasta Atenas tuve la oportunidad de reencontrarme con mi amigo Giannis, a quien conocí en un viaje a Suecia hace más de 15 años y que no veía desde entonces.
Fue un anfitrión estupendo y antes de separarnos de nuevo me regaló una libreta con una frase en griego impresa en la portada: «Να ζούμε μια ζωή που να ’ναι ολότερα δική μας». Estábamos bebiendo cervezas en una terraza de Tesalónica frente al mar Egeo y no presté mucha atención a la explicación. Y a la vuelta, con el trajín del viaje y la mudanza a Valencia, la libreta se quedó olvidada entre libros y papeles antiguos.
Hasta hace unos días que me la encontré —o me encontró— buscando otras cosas. Por curiosidad consulté el significado de la frase de la portada y resultó ser este:
Que vivamos una vida que sea enteramente nuestra.
Me quedé un rato quieto, en silencio.
Llevaba un tiempo teniendo la sensación de que había perdido un poco el control de mi vida. Por una parte era normal: tener un hijo lo cambia todo. La crianza abarca un montón de horas en el día que hay que sacar de algún lado. Los proyectos se aparcan (libro, YouTube) y me centro en mantener lo que funciona. Al menos tengo tiempo para entrenar, pero he visto dos o tres películas en 12 meses.
Por otro lado, siento que también me había dejado llevar en ese «modo supervivencia» por comodidad.
A veces observo la vida como un proyecto de arquitectura. A diferencia de lo que le pasa a un escritor, por ejemplo, un proyecto arquitectónico no comienza en una hoja en blanco. Siempre hay un contexto. Existe un terreno con su composición y sus pendientes. Existe una parcela con su tamaño, forma y orientación. Existe un entorno con sus perspectivas. Existen unos límites y, quizás, unos edificios colindantes. Existe un clima específico. Existe una normativa local. Existe un presupuesto.
Y sobre ese contexto no tenemos ningún control.
Creo que conviene entender que la vida también tiene un contexto y que para hacerla enteramente nuestra hay que reconocerlo y aceptarlo. Solo así se pueden minimizar las restricciones, acotarlas o incluso convertirlas en parte de la identidad de un proyecto que, ahora sí, habremos diseñado a nuestra medida. Sabiendo que no podemos hacer nuestro el contexto (el mundo, sus leyes físicas, la gente que lo habita) pero sí el proyecto arquitectónico (nuestra vida). Enteramente.
En fin… Cada vez que escribo este tipo de cosas pienso «¿quién leches te crees que eres?». Pero te aseguro que no lo hago desde la «colina de la Verdad» sino desde el «pozo de la Confusión» de aquel que comparte en voz alta las reflexiones que le vienen.
El objetivo, sin embargo, es claro. Y mi deseo para ti (y para mí) en este nuevo año que entra es este: que vivamos una vida que sea enteramente nuestra.
Gracias por leerme, un año más. Con cariño,
Bosco .-
PD: Quedan apenas 3 días para que termine la campaña Adopta Mi Mente 🎄 y tú no hayas aprovechado la oportunidad de hablar 1h con estos cracks mientras colaboras con bancos de alimentos. ¡Imperdonable!
Únete a una comunidad de 700+ emprendedores construyendo negocios que se adaptan a su vida (y no al revés) en SinOficina. Accede a foros de ayuda, formaciones en directo, tablón de encargos, grupos de mastermind y eventos presenciales.



Qué bonito, Bosco 🥹
Aunque el modo supervivencia a veces no es lo que parece. Crees que vives día a día apagando fuegos sin hacer más, y cuando miras atrás resulta que llevas un desarrollo personal y aprendizaje acumulado que ni en tres vidas previas.
¡Feliz primer añito de familia!
En mi calendario ya hay un día reservado en abril ✨