Parques de bolas
Sobre el futuro del trabajo y la riqueza relativa.
Ahora que soy padre me encuentro haciéndome preguntas que antes ni me planteaba. Como, por ejemplo: ¿qué se hace en los cumpleaños? ¿a qué críos invitas? ¿dónde los metes? ¿cuánto te gastas?
Tanteando en ciertos círculos me cuentan que ahora todos los cumpleaños se hacen en parques de bolas y que la gracia te cuesta unos 300€. Más la comida y tarta.
A mí estas cosas, aparte de volarme la cabeza, me hacen pensar.
Cuando yo era crío no se iba a parques de bolas. Era un lujo. Cosas de ricos. Mis padres preparaban unos bocatas en casa y hacían una tarta. Y mis amigos igual.
La gente cree que la IA nos hará trabajar menos. Que el trabajo será opcional, dicen. O que las jornadas durarán menos horas.
Están equivocados.
¿Acaso las máquinas de la edad industrial nos han permitido trabajar menos horas? Nos han hecho sacar más trabajo, sí, producir más. Pero las horas son las mismas.
Con la IA sucederá lo mismo. Se abren dos escenarios en la industria:
A: Hacer el mismo trabajo en un 10% de tiempo.
B: Hacer 10 veces más trabajo con el mismo tiempo.
Adivina qué sucederá. ¿Qué empresa se permitirá el escenario A cuando toda la competencia esté produciendo 10 veces más?
—¡Bueno, pero que el mercado produzca más hará que la sociedad sea más rica! —dirán algunos.
Y sí, es cierto. Pero aquí viene la mala noticia: no comparamos nuestra riqueza o bienestar con nuestro pasado sino con nuestros vecinos.
Lo demostraron Solnick y Hemenway con Is More Always Better?: la gente prefería ganar menos dinero si eso implica ingresar más que sus vecinos. El valor del dinero no está solo en lo que puede comprar, sino el estatus que otorga frente a los demás.
Por eso, dará igual que en el futuro, gracias a la IA, tengamos más poder adquisitivo respecto al momento actual. Dará igual si existe renta básica universal o no. Seguiremos dedicando un tercio (o más) de nuestra vida al trabajo porque necesitamos el dinero. Porque siempre existirán nuevas maneras de gastarlo para mantenernos a la altura de nuestro entorno social.
Eres un paria si no te gastas dos sueldos en un anillo de compromiso. Eres un cutre si no pones fotomatón y carrito de chucherías en tu boda.
Estoy fascinado por los avances de la IA, pero soy muy realista respecto a lo poco que cambiará nuestra relación con el mercado laboral. Muy pocos son capaces de salirse de las normas sociales y jugar en su propio campo. La mayoría seguirán trabajando las mismas horas, cobrando lo mismo que su vecino, gastando todo lo que ganan y viviendo al ritmo que impone el mercado.
Porque nadie quiere ser el pobre que no lleva a sus hijos al parque de bolas.
Qué estoy haciendo
🔥 Esta ha sido la semana de Fallas en Valencia. No había guardería, así que nos ha tocado tomárnosla de semi-vacaciones. No ha habido avances con Clawdio.
🤝 Hemos cerrado acuerdos con 7 patrocinadores para el Encuentro Anual SinOficina. Además, lo hemos hecho bajo nuestros términos: en formatos poco intrusivos (nada de charlas patrocinadas) y solo con empresas en las que confiamos. Esto permite que el evento sea sostenible y no nos cueste dinero. En otra edición hablaré de números.
📖 He comenzado a leer el libro que me ha regalado María por el Día del Padre: Educar en el asombro, de Catherine L’Ecuyer. Tiene una pinta estupenda.
🛠️ El recurso que he descubierto esta semana ha sido delphitools: una colección de pequeñas utilidades web. Gratuito y sin registro.
Qué puedo hacer por ti
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Lo de los parques de bolas es aterrador. El precio que hay que pagar va más allá de los varios cientos de euros que cuesta. Es el subirse al tren del pegote de cumpleaños idénticos, absolutamente despersonalizados, previsibles, que nadie recordará, que no hay forma de diferenciar. Eso sí que es jodido de asimilar y parece que nadie cae en esa cuenta... Y es un auténtico robo.
Una metáfora perfecta de lo que estamos haciendo con nuestros cerebros y nuestro consumo. Estímulos instantáneos que pasan de largo y no dejan huella alguna.
Más industrial, más artificial, menos memorable. Pagaremos el precio.
Mi experiencia como madre revolucionaria es que merece muchísimo la pena volver a los sandwiches de Nocilla en casa o parque del barrio. Se puede (y se debe) si sabemos apreciar que el mayor regalo que le puedes hacer a una criatura de 6 años es un puñado de recuerdos que atesorar.
Yo lo que me pregunto, no sé si por desconocimiento, pero cada vez que dicen que con IA sustituyendo trabajadores se implementará una renta básica universal, yo planteo si menos gente paga impuestos de donde saldría el dinero a recaudar para redistribuirlo ? Ya no hablamos de una pirámide poblacional invertida, o un tejido productivo que cada vez tiene más dificultades (aunque aquí se puede tener en cuenta aumentos de productividad), o cierta capacidad de intercambio y exportadora, si a eso le sumas la incorporación de robots a la capacidad productiva , quien comprará lo que cada vez menos producen? A lo mejor es una miopía por mi parte, pero todavía no logro entender cómo va a funcionar todo esto para bien de las personas